miércoles, 13 de marzo de 2013

Junín: el lado B de un pueblo apacible

Ciudades de apariencia tranquila y hasta dormidas un día se despiertan en llamas y envueltas en violencia. ¿Son los vecinos o grupos organizados? ¿Cuál es el disparador real de una pueblada? Infobae entrevistó a psicólogos y sociólogos para ahondar en el tema

Definitivamente, hay algo más que lo que dispara el atroz asesinato de la joven Karen Campos, de 17 años, ultimada a sangre fría en pleno centro de una ciudad tranquila y apacible como es Junín.                               Sin dudas algo que subyace en las sociedades hace que una ciudad de apariencia tranquila, ordenada y para muchos ideal para abandonar la jungla de cemento, se despierte envuelta en llamas y con una pueblada que por varias horas destruyó todo lo que encontró a su paso.
A 48 horas de los primeros hechos, los diferentes protagonistas de la noticia, el gobernador y el jefe de la policía provincial coinciden en una sola cosa: no fueron los vecinos, fueron grupos organizados políticamente.
Una pueblada intenta ser una expresión genuina de una parte de la sociedad para expresar descontento y malestar, para transformar las cosas. El problema sobreviene cuando se trata de utilizar ese instrumento de expresión con fines políticos.
A lo que la doctora Cecilia Moise (MN 39310), médica psicoanalista miembro titular de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), agregó que "la violencia no es producto de los instintos humanos si no que es una conducta socialmente aprendida, que se da muchas veces cuando quienes conducen la sociedad no trasmiten mensajes precisamente pacíficos".
Ante el pedido de una reflexión sobre la causa por la que localidades chicas y de historia tranquila –como Junín- de repente despiertan enfurecidas, Espeche consideró que "es probable que en estas localidades estuvieran larvadas algunas violencias, injusticias, deudas pendientes o que existan grupos que van quedando al margen del espectro social, con los problemas que eso trae aparejado".
Por su parte, Moise razonó que "eso está variando porque se fueron globalizando los medios de comunicación a usar. Las grandes ciudades transmiten modalidades de ser y pensar y la gente que tiene acceso a esos medios lo toma como modelo".
"Se fue extendiendo y naturalizando como una forma siniestra de comunicarse, de mal escucharse y eso se naturaliza. Ya no están inmunes los pueblos del interior del contagio de las grandes ciudades", acentuó. extractado de art. http://www.infobae.com/notas/700460-Junin-el-lado-B-de-un-pueblo-apacible.html






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