lunes, 24 de diciembre de 2012

En los deseos de Navidad, el AMOR le gana al dinero

 En los deseos de Navidad, el amor le gana al dinero

Por Elena Peralta
La cantidad de argentinos que piden mejorar sus vínculos de pareja o con la familia y amigos casi duplica a lo material.
Nochebuena
24/12/12
Apenas unos segundos, entre la ensalada de frutas y las nueces. Una tregua nunca firmada oficialmente en la que casi todas las peleas pasan a cuarto intermedio. Y una de las pocas veces en el año en las que las burbujas se sienten más en los ojos que en la cabeza. El brindis de Nochebuena tiene que ver con lo que somos, con lo que dejamos y con lo que queremos ser. Y esta noche, por más que la plata no sobre, los deseos de los argentinos estarán más cerca del corazón que de la billetera.
Según un informe realizado por la consultora TNS Gallup en todo el país, en los deseos navideños el amor le gana al dinero. Y por goleada: los augurios relacionados con los afectos casi duplican a los vinculados a la plata. El 17% de los consultados contestó que su principal deseo en el brindis de hoy será el amor. El 9% eligió al dinero. Al tope de los pedidos para 2013 (con el 70%), de todas maneras, está la salud.
“Una vez planteada la salud como el deseo básico y fundamental, es el amor el que se destaca por sobre el dinero”, explica Angeles Arano, responsable de Opinión Pública de TNS Argentina: “Las relaciones interpersonales, como la familia, los amigos y la pareja, son aspectos clave en la vida de los argentinos. Inciden en su felicidad por encima del dinero”, agrega.
Somos familieros, no estar solos nos importa mucho y los afectos nos pesan. Todo eso se nota más en esta época del año. “Las fiestas implican una cantidad de acontecimientos y decisiones sociales que ponen en evidencia nuestras carencias afectivas”, dice Harry Campos Cervera, médico especialista en psiquiatría y miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA). Las soledades se disimulan mejor durante el resto del año. “Volver de trabajar y que no haya nadie esperándote pasa más inadvertido en el ritmo diario, pero cuando te das cuenta de que tenés que ir solo o sola a la reunión de fin de año del trabajo, a la cena familiar o peor que no tenés con quién pasar la Navidad, la cosa se complica”, agrega Campos Cervera.
Las fiestas implican un fin de ciclo y a veces los balances no dan tan bien. “Disparan conflictos. Quién es realmente mi familia, con quién estoy peleado, quién no está más... En nuestra región coinciden además con las vacaciones, que también ponen en evidencia la soledad”, apunta  la Dra.Laura Orsi  de IPA , coautora del libro Psicoanálisis y Sociedad.
Se pide lo que no abunda. “El amor es un sentimiento que está en crisis. La época en la que vivimos no lo acompaña y cada vez es más difícil conseguirlo”, diagnostica Judith Altman, psicóloga especialista en familia. El combo aumenta las consultas en estos días. “La mayoría llega por problemas de pareja, porque no consigue o porque la tiene pero no se siente acompañado. La Navidad pone arriba de la mesa los conflictos afectivos. Los que más pesan son las peleas entre hermanos y entre padres e hijos”, agrega Orsi. Una buena: la sensibilidad y el espíritu navideño pueden ser el puntapié para reconciliarse. “Las fiestas ponen fecha a la posibilidad de sentir, de emocionarse, de que lo sensible ocurra”, aconseja Altman.
Que se pida amor no significa que el dinero abunde. Orsi asegura que hay una angustia creciente por la inestabilidad: “La gente tiene miedo a perder su calidad de vida, en cuestiones básicas como el trabajo, el colegio de los chicos o la obra social”. Con todo, hay una valoración de los afectos que va por encima de lo material.
En ese contexto no es casual que a las 12 menos cinco un batallón de abuelas y tías corra a buscar la sidra, aún cuando todavía estemos armando sanguchitos de vittel toné. “Cumplir con los rituales es un acto que nos reconcilia con nuestras propias fantasías primitivas y nuestros propios demonios. Al terminar el ciclo anual, el ritual de juntarse y expresar nuestros deseos es una necesidad psíquica individual y social que tranquiliza nuestro pensamiento mágico”, explica Gustavo Corra, psicoanalista especializado en mitos. Asegura que hasta al más racional de los científicos le cuesta poner la mente en blanco cuando levanta la copa.
“2013 es el año del amor. Géminis va a hacer que nuestras búsquedas tengan resultado”, promete la astróloga Jimena La Torre, que también acusa una multiplicación de consultas cada Navidad. “Si uno desea mucho algo, tarde o temprano se termina cumpliendo”, tranquiliza. Y siempre es mejor creer. Feliz Navidad. http://www.clarin.com/sociedad/deseos-Navidad-amor-gana-dinero_0_834516579.html-



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